Inhalando Líneas·Relato 2017

Díaloco

– ¿Viajas sin dueño?

– Sí, tengo frío.

– ¡Ya no hurgues los desechos!

– Tengo hambre, y la gente me perturba.

– ¿Quieres venir a casa conmigo?

– Nadie quiere a alguien como yo.

– ¡Vamos, estás en la miseria! ¡Estás verde de frío!

– ¿Dónde duermes? ¿Tú también duermes en el suelo?

– Duermo en una cama de mi casa.

– ¿Tú eres Dios? Dicen que las madres son Dios.

– Si tú quieres, lo puedo ser. Vamos a casa.

– Si eres Dios ¿por qué me habías abandonado?

– La verdad, no lo sé, solo quiero que vengas conmigo a casa. A mi hijo le agradarás.

– Siempre he querido una casa.

– Vamos, está oscureciendo ya no hay gente en este sitio.

– Iré a tu casa, me quedaré con tu hijo. Seguro me necesitará.

– Está bien, toma mi mano.

– ¿Quieres que te cuente un secreto, mujer?

– Sí.

– Los perros no hablamos.

 

*Una suerte prevista de: https://ispamagadotcom.wordpress.com/2016/12/11/bivivido/

Inhalando Líneas·Relato 2017

Historia de un peregrino errante

        Existió una vez una luz que poseía manos de arena deslucida que cargaban con el mundo. Esta luz brilló y con ese primer destello formó un ser con espalda de océano indescifrable, que se convirtió en un pasajero flotante de cuerpo firme. Se descubría perdido en un laberinto de piedras que habitan en la memoria. Esclavo de la sangre; inmóvil y rebelde con sonrisa púrpura que ceñía de arrebol sus mejillas, tenía el cuerpo pálido casi transparente que brillaba azulado en la oscuridad.

         Fue una vanidad de la creación convertida en historia amarga. Lloraba penoso lleno de fe envuelto en un soplo de abandono. El aire marino palpitaba en las regiones de su conciencia convirtiéndolo en cuerpo, en luz, en fuego.  Algo oscuro y bestial con su negra estela de hedor buscaba adueñarse de su existencia, pero él huyó despavorido de ese paraíso lleno de polvo.

Para no perderse sonríe con orgullo sin envidiar a las estrellas y deja que lo arrastren las nubes. Se va rugiendo con furor convirtiéndose en un peregrino errante de cuerpo firme que ahora habita matizado en la memoria.

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Relato 2017

Autorretrato

   Soy la dureza que camina dentro de mí, que camina conmigo. Emerjo completamente de Dios, como un ser único que no se esconde, que al cerrar los ojos puede oler y sentir las veces que fue esclava en la tierra, por el trabajo, por las obligaciones; soy el océano de mis padres, ellos navegan en mí y me muevo por ellos. Los arrastro a mis anhelos, a mis sueños. Soy la tierra que buscan para aplacarse humeantes lleno de orgullo y temor por mí. Si me hundo en lo desconocido ellos me dejan caer para después verme salir triunfal de ese viaje.

Isabel ftEstoy hecha de recuerdos; de alcohol, de gritos, de peleas, de esfuerzos, de enojo, de amor, de odio, de lo complicado de la vida, de las experiencias fructíferas, de los terrores nocturnos, del insomnio, de ojeras, del miedo al fracaso. Estoy hecha completamente de vergüenza, de complejos, de fornicaciones mentales, de sonrisas inocentes, de dos pechos, de una lengua que no se calla. Estoy hecha de poesía, de letras, de historias, de amor, de esperanza, de caídas, de futuro, de sueños. Estoy hecha de lágrimas, de nudos en la garganta, de estrés, de: “Isabel, eso no puedes hacer”.

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