Inhalando Líneas

Comentario del cuento “Nieve” de Gabriela Ponce Padilla

Gabriela Ponce Padilla es quiteña, hija de madre política y padre poeta, su libro de Antropofaguitas ganó el fondo concursable del Ministerio de Cultura en categoría de cuentos.

He escogido Nieve de Gabriela Ponce de su texto Antropofaguitas  porque aquí la subjetividad femenina es escasa, en comparación con los otros cuentos del mismo libro. Es un cuento que aparenta ser más literario que los demás. Se trata de un cuento moderno que utiliza recursos metaficcionales.

Enrique Anderson Imbert en su texto Teoría y Técnica del Cuento manifiesta que: “toda literatura es ficción, al expresarnos nos sentimos libres, todo lo que pasa por la mente es digno de convertirse en literatura” Gabriela Ponce, a través de la escritura, recrea mundos nuevos y algo complejos de entender, no se limita a escribir lo que siente y lo que piensa. En cada cuento del libro Antropofaguitas, ella es breve y cuenta lo que quiere contar; sin ser presuntuosa, se libera de toda interrupción.

En este cuento existe un narrador, un lector y varias acciones. A la primera lectura del cuento pensamos que es algo simple que puede entenderse como un cuento más del libro, pero a medida que se lo relee, el cuento va cobrando sus propias estructuras y su propia significación.

Gabriela Ponce a través del cuento Nieve nos acerca al cuento moderno, en donde el tiempo en el que transcurre lo que cuenta la narradora, está organizado a través de la perspectiva subjetiva de la protagonista. Se organiza con la lógica simultánea del espacio. La intención del cuento es  cuestionarnos acerca de las formas convencionales de la realidad que presenta la narradora. “Afuera la nieve no ha dejado de caer, son días en los que se precipita como lo hace el tiempo, de a poco, pero con un trazo fijo, en cuya repetición habita lo diferente. Parados frente a la carretera, un hombre y una niña aparecen divertirse al observar la caída suave y continua de la nieve, están desde hace días ya, soportando con sus manos abiertas, el frío.”

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Transcendencia de los estudios de la lengua en el panorama contemporáneo / Antropología, lingüística

 

En la década de los años 50, los lingüistas respaldados en buenos argumentos, ya tenían claro que la lengua es un sistema complejo, autónomo y compuesto de elementos interdependientes, es decir, una estructura.[1] En el texto de Análisis estructural, en lingüística y en antropología de  C. Lewis Strauss, la lingüística está establecida como ciencia que ocupa un lugar excepcional que ha realizado mayores progresos. Lo que nos presenta Strauss es que la lingüística al ser algo positivo, los psicólogos, sociólogos y etnólogos, se han aproximado a ella para aprender la ruta que se luce al conocimiento de los hechos sociales.

Lewis-Strauss piensa que la antropología debe examinar las estructuras que hay tras los hechos socioculturales, las bases instintivas de la vida social. Las estructuras no son realidades materialistas, sino perceptibles modelos sistémicos, inconscientes y universales.

El estructuralismo de Lewis Strauss, tiene como antecedente la teoría de Ferdinand de Saussure sobre el lenguaje. El lenguaje puede descomponerse en unidades mínimas para su análisis; la lengua se compone de signos y está conformada por el significante y el significado. Lewis Strauss utilizó categorías de la lingüística estructural para el estudio de la cultura. Todas las sociedades tienen la necesidad de comunicarse mediante el lenguaje pero su finalidad no es únicamente hablar mediante el lenguaje, es tratar de expresar la forma en que concebimos el mundo.

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De aquí en adelante esto se transforma en otra cosa

Estoy sentada.

Siento como si estuviera en la playa tomando el sol en un pote de pócimas macabras que yo misma he creado. Me corto las puntas del cabello porque no quiero tenerlo largo. Me limpio las uñas y sigo tomando sol. Pongo un pie en el piso y mis dedos se hunden en la arena que no es arena, es baldosa de esas carísimas que hay en mi habitación, pero se siguen hundiendo y me entra la ansiedad. Ahora, bebo la pócima macabra nuevamente y mi cuerpo se vuelve larguísimo. Me deslizo de prisa por debajo de la puerta y lo que sea que me pase a estas alturas, lo elijo.

¡Ojo! Me maldice una mujer que está frente a mí, ¡qué tonta! Solo la miraré y la dejaré temblando por las siguientes cinco mil noches. Vomita, me conmueve. Siento algo de gozo, mi latido se acelera y es constante, me voy; la mujer de la otra puerta me estaba mirando, no tenía temor en sus ojos, solo miraba, cierra sus ventanas y de repente la levanto con la mirada y ella parece liviana; se cae al piso, me asusto pero sigo. Esto es un recorrido vicioso, camino en círculos por todo un vecindario que desconozco. Todo es arena. El sol que me da directo en el rostro, me hace sentir fría. Recorro mi piel con mis dedos, todo se fusiona, me exalto. Sigue leyendo “De aquí en adelante esto se transforma en otra cosa”

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Post-it literario #9

“Y la literatura era un vasto campo minado en donde todos eran mis enemigos, salvo algunos clásicos (y no todos), y yo cada día tenía que pasear por ese campo minado, apoyándome únicamente en los poemas de Arquíloco, y dar un paso en falso hubiera sido fatal. Esto les pasa a todos los escritores jóvenes. Hay un momento en que no tienes nada en que apoyarte, ni amigos, ni mucho menos maestros, ni hay nadie que te tienda la mano, las publicaciones, los premios, las becas son para los otros, los que han dicho «sí, señor», repetidas veces, o los que han alabado a los mandarines de la literatura, una horda inacabable cuya única virtud es su sentido policial de la vida, a ésos nada se les escapa, nada perdonan”.

Roberto Bolaño.

Inhalando Líneas·Relato 2017

Díaloco

– ¿Viajas sin dueño?

– Sí, tengo frío.

– ¡Ya no hurgues los desechos!

– Tengo hambre, y la gente me perturba.

– ¿Quieres venir a casa conmigo?

– Nadie quiere a alguien como yo.

– ¡Vamos, estás en la miseria! ¡Estás verde de frío!

– ¿Dónde duermes? ¿Tú también duermes en el suelo?

– Duermo en una cama de mi casa.

– ¿Tú eres Dios? Dicen que las madres son Dios.

– Si tú quieres, lo puedo ser. Vamos a casa.

– Si eres Dios ¿por qué me habías abandonado?

– La verdad, no lo sé, solo quiero que vengas conmigo a casa. A mi hijo le agradarás.

– Siempre he querido una casa.

– Vamos, está oscureciendo ya no hay gente en este sitio.

– Iré a tu casa, me quedaré con tu hijo. Seguro me necesitará.

– Está bien, toma mi mano.

– ¿Quieres que te cuente un secreto, mujer?

– Sí.

– Los perros no hablamos.

 

*Una suerte prevista de: https://ispamagadotcom.wordpress.com/2016/12/11/bivivido/

Inhalando Líneas·Relato 2017

Historia de un peregrino errante

        Existió una vez una luz que poseía manos de arena deslucida que cargaban con el mundo. Esta luz brilló y con ese primer destello formó un ser con espalda de océano indescifrable, que se convirtió en un pasajero flotante de cuerpo firme. Se descubría perdido en un laberinto de piedras que habitan en la memoria. Esclavo de la sangre; inmóvil y rebelde con sonrisa púrpura que ceñía de arrebol sus mejillas, tenía el cuerpo pálido casi transparente que brillaba azulado en la oscuridad.

         Fue una vanidad de la creación convertida en historia amarga. Lloraba penoso lleno de fe envuelto en un soplo de abandono. El aire marino palpitaba en las regiones de su conciencia convirtiéndolo en cuerpo, en luz, en fuego.  Algo oscuro y bestial con su negra estela de hedor buscaba adueñarse de su existencia, pero él huyó despavorido de ese paraíso lleno de polvo.

Para no perderse sonríe con orgullo sin envidiar a las estrellas y deja que lo arrastren las nubes. Se va rugiendo con furor convirtiéndose en un peregrino errante de cuerpo firme que ahora habita matizado en la memoria.

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Relato 2017

Autorretrato

   Soy la dureza que camina dentro de mí, que camina conmigo. Emerjo completamente de Dios, como un ser único que no se esconde, que al cerrar los ojos puede oler y sentir las veces que fue esclava en la tierra, por el trabajo, por las obligaciones; soy el océano de mis padres, ellos navegan en mí y me muevo por ellos. Los arrastro a mis anhelos, a mis sueños. Soy la tierra que buscan para aplacarse humeantes lleno de orgullo y temor por mí. Si me hundo en lo desconocido ellos me dejan caer para después verme salir triunfal de ese viaje.

Isabel ftEstoy hecha de recuerdos; de alcohol, de gritos, de peleas, de esfuerzos, de enojo, de amor, de odio, de lo complicado de la vida, de las experiencias fructíferas, de los terrores nocturnos, del insomnio, de ojeras, del miedo al fracaso. Estoy hecha completamente de vergüenza, de complejos, de fornicaciones mentales, de sonrisas inocentes, de dos pechos, de una lengua que no se calla. Estoy hecha de poesía, de letras, de historias, de amor, de esperanza, de caídas, de futuro, de sueños. Estoy hecha de lágrimas, de nudos en la garganta, de estrés, de: “Isabel, eso no puedes hacer”.

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